Ayayero invitado: Román Aller
Una idea más general sobre la corrupción podríamos decir que es todo aquello que va en contra de la ética. Y lo que hemos venido observando en los diferentes ámbitos de la vida social, política y económica en nuestro país, ha ido encaminándose por ese lado; sobre todo cuando ésta no ha sido enfrentada seriamente sino además ha primado en todos los niveles la impunidad.
¿Qué hace que la corrupción se incremente? Según conversaciones con Jesús Arriaga coordinador del Equipo Anticorrupción de Lima Metropolitana de la Red Nacional Anticorrupción, manifestaba que existen tres condiciones que favorecen a que la corrupción se posicione en una sociedad: la falta o débil normatividad, la poca participación de la ciudadanía y la limitada trasparencia, estas tres condiciones van en desmedro de la democracia en general y de sus instituciones en particular.
En el plano de las instituciones políticas a pesar de la existencia de la Ley de Partidos Políticos Nº 28094, podemos notar quienes la aplican – los partidos y los políticos- vienen “sacándole la vuelta”, y vienen actuando en contra de la ética. Un ejemplo de ello es que han invertido los procesos para lanzar sus candidaturas: primero elijen dedocráticamente y luego “simulan” una elección interna. Y ni qué decir de la trasparencia en el financiamiento de sus partidos.
Y en el plano de la ciudadanía, lo que notamos aún es la poca participación en los asuntos públicos, notamos la desarticulación y la fragmentación social y sólo hechos significativos los movilizan de forma esporádica y coyuntural, luego hay una desidia para la lucha contra la corrupción. Es más, luego de unos años “aparentemente se premia electoralmente” a quienes están involucrados en actos de corrupción y se les vuelve a elegir.
Al parecer las imágenes en la salita entre Montesinos- Kouri, luego de 10 años, aún no hemos aprendido la lección y no se ha tomado ninguna medida para que esta escena vuelva a repetirse, más aún cuando estamos muy próximos a las elecciones presidenciales. Por ello creo que debe apuntalar a mejorar la normatividad, propiciar la participación ciudadana y la trasparencia sea parte de nuestra cultura política; sería interesante que algún candidato – entiéndase partido político- proponga algo al respecto.
