Estos últimos días varios de nosotros nos hemos convertido en una maquina de refrescar la memoria sobre las atrocidades del fujimorismo y, para no ser parcial, sobre las cuentas pendientes que tiene Humala que aclarar a la opinión pública. Nuestros muros y timelines se han llenado de videos, comunicados, fotos, audios y links recordando cosas atroces cometidas y no resueltas desde ambos lados de la cédula.
Reconozco que de todos los memorex sobre el fujimorismo, este es el que más esperaba: el que alude a nuestro trabajo, a nuestros derechos laborales y que ha sido publicado por un grupo de abogados laboralistas y otras personalidades. No porque desmerezca los llamados de atención moral sobre las atrocidades fujimontesinistas. Jamás podría menospreciar un hecho como la esterilización de cerca de 300mil mujeres, política que no tuvo nada que envidiar a las mas indignas prácticas nazis.
Lo esperaba porque muchos de nuestros amigos defienden su voto por Fujimori argumentando que ella si va a proteger su trabajo. Que su defensa del modelo les asegura condiciones suficientes para poder tener estabilidad económica y, en el mejor de los casos, continuar en su legítima línea de ascenso socioeconómico.
A mi gusto, nada más falso que ello.
No solo porque está demostrado que el régimen fujimontesinista detuvo el crecimiento económico y generó atraso. Tampoco únicamente porque estuviera bastante lejos de representar un modelo en estricto de libre mercado.
Me refiero a que las políticas laborales fujimontesinistas estuvieron centradas en precarizar nuestras condiciones de trabajo, recortar nuestros derechos sociales así como nuestras libertades para organizarnos y exigir una manera más digna de ganarnos el pan diariamente.
Y no digo que antes haya sido mucho mejor, pero… ¿a quién le debemos los contratos inestables? ¿A quién le debemos las precarias condiciones en las que trabajamos como practicantes? ¿Desde cuándo los beneficios sociales fueron sistemáticamente comprendidos como “sobrecostos laborales”? ¿Cuándo empezaron las hostilizaciones a los sindicatos? ¿En qué periodo se dieron los despidos masivos so pretexto de la reconversión de algunas empresas?
Las propuestas laborales de la candidata Fujimori no están demasiado lejos de replicar y extender esta precarización. Así que tú, mi buen amigo y amiga que ahora se desloma de sol a sol en alguna fábrica o empresa, no te sientas tan seguro que la defensa de “el modelo económico” te incluya a ti, a las vacaciones y a las utilidades que ahora, en el mejor de los casos, buenamente recibes cada año.
Pero nada, yo los dejo con los expertos.
FUJIMORI Y LA DESTRUCCIÓN DEL DERECHO DEL TRABAJO
Ante la actual coyuntura electoral, los abajo firmantes, profesores, profesionales y estudiantes vinculados a la defensa de los derechos laborales, creemos necesaria hacer una reflexión, junto con los trabajadores peruanos, sobre lo que representa la propuesta fujimorista en materia laboral. Es importante recordar que durante la década fujimorista se implementó de manera autoritaria una reforma que precarizó las condiciones de trabajo de millones de peruanos. Esta degradación de derechos se expresa en que:
- Se estableció una legislación que amplió la posibilidad de contratar temporalmente, permitió jornadas extensas y facilitó el despido individual y colectivo. Herencia de ello es que actualmente el 70% de los trabajadores sea contratado temporalmente. Que tengamos las jornadas laborales más extensas de Latinoamérica y el 37% de trabajadores labore más de 60 horas a la semana, en muchos casos sin el pago correspondiente.
- Se implementaron mecanismos de “formación laboral” que permiten hasta el día de hoy el trabajo juvenil sin derechos laborales ni protección adecuada. La legislación fujimorista permitió el despido arbitrario afectando la dignidad de los ciudadanos en sus centros de trabajo. Muchos de estos trabajadores fueron despedidos a una edad avanzada y sin contar con derecho a una pensión.
- En materia de derechos colectivos, se limitó abusivamente la actividad de los sindicatos. Datos para Lima Metropolitana dan cuenta que la afiliación sindical cayó de 22% en 1990 a menos del 5% en la actualidad. Se afectó sustancialmente la negociación colectiva, de 2000 pliegos presentados en 1990 se cayó a alrededor de 500 en el 2010. No olvidemos que fueron más de 2600 las denuncias internacionales por trabajadores despedidos antisindicalmente. Una causa importante de que el crecimiento económico no beneficie a la mayoría de los peruanos reside en que la negociación colectiva es limitada y en la mayoría de sectores inexistente.
- Luego de restarle competencias y presupuesto al Ministerio de Trabajo, estuvo a punto de ser eliminado. La mayoría de servidores estatales, entre ellos los propios inspectores de trabajo, no tenían reconocidos sus derechos laborales. Se privatizó la seguridad social, con un efecto negativo en la cobertura de los sistemas de salud y pensiones. Solamente uno de cada cuatro peruanos tiene cobertura en pensiones y uno de cada tres en salud. Varios de los funcionarios que implementaron estas políticas fueron sancionados por delitos de corrupción.
La propaganda electoral de la candidata Fujimori plantea incentivos para el trabajo juvenil (programa mi primera chamba) y la creación de una superintendencia de derechos laborales, estos planteamientos no están considerados en su plan de gobierno. Al contrario, el plan de gobierno de la candidata Keiko Fujimori tiene como eje central en materia laboral “Flexibilizar el Empleo”. Dice literalmente “tomaremos medidas inmediatas destinadas a hacer que los costos que las empresas deben pagar al contratar trabajadores se reduzcan considerablemente” ¿A qué costos laborales se refiere? ¿Es necesaria una mayor flexibilización laboral? ¿Qué tipo de empleos plantea para los jóvenes?
Conocidos los efectos negativos de la flexibilización y desregulación fujimorista en las condiciones de trabajo y vida de los peruanos, lo que se requiere ahora es lograr un mayor equilibrio social y económico. Buscar mediante el diálogo social empleos dignos y seguros, con remuneraciones adecuadas, jornadas de trabajo decentes y protección social para todas y todos. El fomento de los derechos colectivos, entre ellos la negociación colectiva, permitirá una mayor equidad en los ingresos y más democracia en las empresas y organizaciones. Por ello, llamamos a un voto reflexivo contra el grave riesgo que representa el proyecto fujimorista para los ciudadanos y trabajadores peruanos. Afirmamos un voto en defensa de la democracia, la memoria y la dignidad.
Javier Neves Mujica
Wilfredo Sanguineti Raymond
Alfredo Villavicencio Ríos
Álvaro Vidal Bermúdez
Edgardo Balbín Torres
Carlos Mejía Alvites
Christian Sánchez Reyes
Paúl Paredes Palacios
Mario Atarama Cordero
Guillermo Miranda Hurtado
Luis Mendoza Choque
Carlos Felipe Ledesma Céspedes
Willman Mélendez Trigoso
Diego Motta Villegas
Kenny Díaz Roncal
Luis Mendoza Legoas
Mariela Belleza Salazar
Jorge Castillo Guzmán
Gerson Merma Abad
Grabriela Soto Hoyos
María Belén Gallardo Rivas
Carmela Vildoso Chirinos
Guillermo Boza Pró
Giovanna Larco Drouilly
David Lovatón Palacios
Javier Mujica Petit
Augusto Carrillo Salazar
Karla Canova Talledo
Víctor Renato Sarzo Tamayo
Zoila Vanessa Almeida Briceño
Aracelli Morales Arenas
Gianina Echevarría Gutarra
Luciana Guerra Rodríguez
Enrique Arias Díaz
Karen Marquina Gutiérrez.
Liliana Solano Nole
María del Carmen Ormeño Negrón
Javier Paitán Martínez
Carlos Valdivia Bahamodes
Carlos Palomino Paredes
Pedro Homero Díaz Rodríguez
siguen adherentes . . .

